Que el amor lo es todo puede ser una frase de lírica publicitaria, o una frase de esas que se va a tu subconsciente-que-quieres-que-sea-consciente pues te reafirma, y te detiene, en muchos de los mejores aspectos de tu vida.

Y es que cuando el amor te permite vivir momentos y detalles tan potentes a los que no puedes ni poner palabras, no te cabe duda de lo anterior: de su fuerza, de lo bonito, de lo importante que es.

Y es que aquí estoy, escribiendo sobre el amor, embarazada de ocho meses a mis 31 años – de pequeña siempre decía que sería madre a los 30 -, y de la forma en que me quedé, deseándolo y confiando en que llegaría en el mejor momento, no me puede hacer sentir más llena, más feliz y confiada en que es la aventura que me toca vivir ahora. ¡Que nos toca! Pues es algo de dos, algo que no me puede hacer más feliz compartir con él, y sabiendo que la floreta que está en camino es puro fruto del amor tal como lo es.

Ahora que reflexiono creo que hablar sobre el amor es tan intenso – e incluso respetuoso, ¿no? – que es como que siento que debo encontrar las palabras precisas para tener como el derecho de hablar de él, pero en realidad, siempre que sean precisamente desde el amor serán las correctas y verdaderas, ¿no? 😉

¡Y qué mágico es encontrar el amor en tantos lugares, momentos, elementos, personas…! Y es que es lo que me pasó con Rob, un chico fotógrafo con una sensibilidad increíble con el que conecté – e intuí, como de intuitiva me estoy sintiendo durante el embarazo, y como me gusta… ¡es increíble! –  cuando lo conocí gracias a un tema de trabajo. Nos pusimos a hablar y en dos minutos – y no sé cómo – acordamos que me haría fotos de mi embarazo. Supe que serían bonitas en ese mismo instante. Y todo fue tan fácil, rápido y fluido que ahora soy yo la que no quiero poner más palabras y sólo sus imágenes, su magia, su amor.

 

 

El amor lo es todo.

Idoia.

FOTOGRAFÍAS: Rob Aparicio.

//

 

That love is everything can be a publicity lyricism or one of those sentences that goes to your subconscious-you-want-to-be-conscious as it reaffirms you in many of the best aspects of your life.

Because is when love allows you to live moments and details so powerful that you can not even put words, when you have no doubt about its strength, its beauty, how important it is.

Here I am, writing about love, pregnant from eight months on my 31 years – as a child I always said I would be a mother at 30 -, and the way I got it, wishing and trusting that I would arrive at the best moment, it can not make me feel fuller, happier and more confident that it is the adventure that I have to live now. It is also – and super important – something of two, something that can not make me happier to share and live with him, together, knowing that the little flower that is on the way is pure fruit of love as it is.

Now that I think about that, I realize tht talking about love is so intense – and even respectful, isn’t it? – that it is like I feel that I must find constantly the right words to have the “right” to speak about it, but in reality, whenever they are precisely from love they will be correct and true words, right? 😉

And how magical it is to find love in so many places, moments, elements, people …! And that’s what happened to me with Rob, a photographer boy with incredible sensitivity with whom I connected – and I intuited, how intuitive I am feeling during pregnancy, and how I like it … it’s incredible! – when I met him thanks to a work job. We started talking and in two minutes – and I do not know how – we agreed that he would take pictures of my pregnancy. I knew in two seconds that the pictures would be beautiful. Everything was so easy, fast and fluid that now I am the one who does not want to put more words and only his images, his magic, his love.

Hope you enjoy them!

Love is everything.

Idoia.

PICTURES: Rob Aparicio.